El semestre de Tomás Aranda, que había irrumpido como una de las grandes figuras de Boca, terminó de la manera menos esperada. Durante el entrenamiento matutino de este miércoles en el predio de Ezeiza, el juvenil de 19 años sufrió una fractura de peroné en la pierna derecha y deberá ser operado en los próximos días.
La lesión ocurrió incluso antes de que comenzara formalmente la práctica. Mientras realizaba la entrada en calor junto al resto del plantel, el futbolista intentó realizar uno de sus habituales cambios de dirección, pero su botín quedó trabado en el césped. El movimiento posterior provocó la fractura y, aunque inicialmente se especuló con que podía tratarse de un esguince, los estudios confirmaron una lesión ósea en la zona de unión entre el peroné y la tibia.










