LeBron James volvió a escribir su nombre en la historia grande de la NBA. En la ajustada victoria de Los Angeles Lakers y Orlando Magic por 105 a 104, el alero alcanzó los 1.612 partidos de temporada regular y se convirtió en el jugador con más presencias en la liga, superando la marca de 1.611 que había establecido Robert Parish.
El récord, que se mantenía vigente desde hace casi tres décadas, había sido igualado por el propio James días antes en el triunfo frente a los Miami Heat. Finalmente, este sábado logró superarlo y quedarse en soledad en la cima de una estadística que refleja su impresionante longevidad.
Para este tipo de registros, la NBA contabiliza únicamente los partidos de fase regular, aunque si se suman sus 292 presentaciones en Playoffs, LeBron ya supera los 1.900 encuentros totales entre sus pasos por Cleveland Cavaliers, Miami Heat y Los Angeles Lakers. De sostener su continuidad, incluso podría convertirse en el primer jugador en alcanzar los 2.000 partidos en la liga.
Antes de que se concretara el récord, el propio Parish había anticipado su reconocimiento hacia quien lo superaría: "No hay un jugador que merezca más romper este récord de ‘Ironman’ que LeBron".
Por otra parte, esta nueva marca se suma a una lista extensa de logros: James es el máximo anotador histórico, líder en minutos jugados y uno de los jugadores con más participaciones en el All-Star Game y en los equipos All-NBA. Además, es el único en haber alcanzado al menos 30.000 puntos, 10.000 rebotes y 10.000 asistencias.
Con un legado que sigue creciendo, LeBron continúa desafiando el paso del tiempo y reescribiendo los límites de lo posible en la NBA.