Luego de la eliminación en la fase de grupos de la Copa Libertadores, Boca se metió de lleno en la planificación para el segundo semestre. Con varios frentes abiertos de cara al próximo mercado de pases, una de las principales preocupaciones de la dirigencia xeneize pasa por el arco, especialmente después de la grave lesión sufrida por su arquero titular, Agustín Marchesín, quien permanecerá fuera de las canchas hasta fin de año.
En ese contexto, el nombre que comenzó a ganar fuerza en los pasillos de la Bombonera es el de Sergio Rochet. El arquero de Inter de Porto Alegre y habitual titular de la Selección de Uruguay aparece como una de las opciones preferidas de la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme para ocupar un puesto que consideran prioritario reforzar.

A sus 33 años, el guardameta atraviesa un momento de consolidación internacional. Además de ser una pieza clave en el conjunto gaúcho, todo indica que será el defensor del arco de la Celeste durante el Mundial 2026, donde volverá a ser una de las referencias del equipo dirigido por Marcelo Bielsa.
La situación contractual de Rochet podría jugar a favor de Boca. Su vínculo con Inter finaliza el próximo 31 de diciembre, por lo que el club brasileño corre el riesgo de perderlo libre en pocos meses. Esa condición podría facilitar una negociación y reducir considerablemente el monto de una eventual transferencia, aunque existe una cláusula de renovación automática que podría activarse si cumple determinados objetivos durante la temporada.
Más allá del interés deportivo, el Xeneize deberá resolver una cuestión reglamentaria antes de avanzar formalmente por el uruguayo. Actualmente, el plantel tiene cubierto el cupo máximo de futbolistas extranjeros habilitados para firmar planilla. Entre los nombres que ocupan esas plazas aparecen Edinson Cavani, Ander Herrera, Carlos Palacios, Williams Alarcón y Ángel Romero. Además, Marcelo Saracchi regresará de su préstamo en las próximas semanas, lo que complejiza aún más el panorama.









