No hay palabras suficientes para describir lo que fue este partido. Como venía demostrando hasta ahora, Cabo Verde no era precisamente un equipo fácil de vencer, y así lo demostró ante la Selección Argentina, a la que llevó hasta el alargue luego de empatar 1-1 en el tiempo reglamentario. Pese a todos los atenuantes que afectaron su rendimiento, como el calor, la humedad y el cansancio físico, por suerte para el conjunto nacional, en este caso la camiseta pesó más que la entrega y pudo imponerse de manera sufrida por 3-2 para avanzar a octavos de final, donde se medirá ante Egipto.
El encuentro comenzaría con una Albiceleste con el manejo de la pelota, pero no conseguiría generar peligro debido principalmente a la gran labor del bloque defensivo de los africanos.
Recién a los 28, los de Scaloni lograrían romper esta tendencia gracias al único capaz de hacerlo: el N°10. Lisandro Martínez tiraría un pase largo para el capitán, Lionel Andrés Messi, quien tras dormir la pelota con un excelente control, vencería a Vozinha para poner el 1-0.
Si bien tendría una chance de ampliar el marcador a través de Enzo Fernández sobre el cierre de la etapa inicial, su remate desde la medialuna sería rechazado por el arquero caboverdiano y el duelo se iría al descanso sin nuevas alteraciones en su marcador.









