No hay palabras suficientes para describir lo que fue este partido. Como venía demostrando hasta ahora, Cabo Verde no era precisamente un equipo fácil de vencer, y así lo demostró ante la Selección Argentina, a la que llevó hasta el alargue luego de empatar 1-1 en el tiempo reglamentario. Pese a todos los atenuantes que afectaron su rendimiento, como el calor, la humedad y el cansancio físico, por suerte para el conjunto nacional, en este caso la camiseta pesó más que la entrega y pudo imponerse de manera sufrida por 3-2 para avanzar a octavos de final, donde se medirá ante Egipto.
El encuentro comenzaría con una Albiceleste con el manejo de la pelota, pero no conseguiría generar peligro debido principalmente a la gran labor del bloque defensivo de los africanos.
Recién a los 28, los de Scaloni lograrían romper esta tendencia gracias al único capaz de hacerlo: el N°10. Lisandro Martínez tiraría un pase largo para el capitán, Lionel Andrés Messi, quien tras dormir la pelota con un excelente control, vencería a Vozinha para poner el 1-0.
Si bien tendría una chance de ampliar el marcador a través de Enzo Fernández sobre el cierre de la etapa inicial, su remate desde la medialuna sería rechazado por el arquero caboverdiano y el duelo se iría al descanso sin nuevas alteraciones en su marcador.
Ya en el segundo tiempo, los isleños cambiarían su semblante e intentarían un poco más en el ataque. En una de sus incursiones arriba, un desvío desafortunado de Enzo le quedaría a Deroy Duarte, quien exigiría al Dibu Martínez.
Menos de cinco minutos después, el propio Duarte obtendría revancha. A los 59, Ryan Mendes recibiría sobre la banda derecha y centraría entre las piernas de Facundo Medina para un N°14 que batiría la red para anotar el inesperado empate 1-1.
Justo antes del segundo cooling break, el astro rosarino volvería a hacer de las suyas y en un tiro libre casi sorprendería al golero caboverdiano mientras armaba la barrera, aunque este respondería a tiempo para mandarla al córner.
En los últimos pasajes del cotejo, Argentina llegaría varias veces al área de su rival, entre ellas un centro prometedor de Nahuel Molina que Roberto Lopes despejaría con lo justo, a tal punto de que casi terminaría en gol en contra, un cabezazo de Alexis Mac Allister que pegaría en la mano de Lopes, pero que no sería sancionada como penal, y otro tiro libre de Messi que una vez más Vozinha atajaría.
A pesar de todo esto, Cabo Verde aguantaría con todo para mandar la definición a un alargue que ni bien iniciado ya daría de que hablar. A los 92, Messi desde el córner centraría al área y, luego de una serie de rebotes, el balón de quedaría a Licha Martínez, quien fusilaría a Vozinha para el sufrido 2-1.
Con la presión el resutado en contra, los africanos saldrían a buscar una vez más la igualdad, la cual conseguiría gracias a verdadero golazo de Sidny Lopes Cabral al ángulo derecho del Dibu Martínez para convertir el 2-2.
Ante la nueva paridad, la Selección se enfocaría por tercera vez en ponerse al frente, y estaría cerca de hacerlo con un intento de Messi tapado por el golero africano.
Pese a esta amargura, el la segunda mitad extra ahora sí caería el sufrido 3-2: con sus últimas energías, a los 110 Messi desde el tiro de esquina conectaría con la cabeza de Cristian Romero.
Sobre el cierre, los caboverdianos irían con todo por la heroíca, y estarían cerca de hacerlo en dos oportunidades: un tiro libre de Lopes Cabral a los 115 y una llegada de Gilson Benchimol en el área chica a los 118, ambas neutralizadas por el Dibu para cerrar definitivamente el partido.
Con este resultado, Argentina avanzó a los octavos de final, donde se medirá con Egipto el próximo martes 7 de julio a las 13:00 (hora argentina) en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta.