El fútbol de Corea del Sur atraviesa un año complejo. Tras la temprana eliminación en la fase de grupos del Mundial 2026, una investigación oficial volvió a poner a la federación en el centro de la escena.
De acuerdo con el informe elaborado por el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo, la entidad habría financiado servicios sexuales para favorecer su relación con árbitros internacionales durante el proceso clasificatorio rumbo a los Juegos Olímpicos y al Mundial de 2014.
Las autoridades sostienen que los pagos fueron realizados mediante tarjetas de crédito vinculadas a la federación y corresponden al período comprendido entre 2011 y 2012.
El informe menciona a árbitros procedentes de Japón, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Bahréin y Uzbekistán como presuntos involucrados en la causa, aunque hasta el momento no se difundieron detalles sobre posibles responsabilidades individuales ni sanciones específicas.
Durante ese ciclo, la selección surcoreana mantuvo una racha invicta en los compromisos oficiales correspondientes a esas competencias.
¿Puede intervenir la FIFA?
Pese a la gravedad de las acusaciones, una eventual sanción deportiva por parte de la FIFA parece poco probable.
Según trascendió, los hechos investigados habrían prescrito de acuerdo con el Código de Ética del organismo rector del fútbol mundial, por lo que el caso difícilmente derive en medidas disciplinarias internacionales.