La edición 132 de Shooto Brasil, celebrada en Río de Janeiro, dejó un episodio que encendió la polémica en el mundo de las artes marciales mixtas (MMA). En el combate de peso pluma entre Joao Oliveira y Willian Prado, la reacción tardía del árbitro Joao Claudio Soares tras un nocaut desató un fuerte debate sobre la seguridad de los peleadores y la responsabilidad de los oficiales.
En el tercer asalto, Oliveira, ex campeón de Centurión FC, conectó una patada a la cabeza que derribó de inmediato a Prado. El brasileño quedó tendido en la lona, sin capacidad de defenderse, pero el árbitro no detuvo el combate en ese momento. Esto permitió que Oliveira impactara dos golpes adicionales sobre un rival ya inconsciente.








