El nuevo ciclo de Eduardo Coudet ya empezó con un contratiempo. En el día de su presentación como entrenador de River, el Chacho recibió la confirmación de que no podrá contar con su capitán durante varias semanas: Franco Armani seguirá afuera, al menos, hasta abril.
El arquero campeón del mundo arrastra un inicio de 2026 plagado de problemas físicos. En la pretemporada sufrió un desgarro y, ya en competencia, apenas disputó 45 minutos en el Torneo Apertura: fue en la derrota 1-0 ante Vélez, partido en el que no salió a jugar el segundo tiempo por molestias. A las lesiones musculares se le sumó una tendinitis aquílea persistente en la pierna derecha, que no le permitió recuperar continuidad.
Armani se someterá a un tratamiento que lo deja afuera por un mes
Ante la reiteración de dolencias, el cuerpo médico fue contundente: con casi 40 años, la única forma de lograr una recuperación completa es frenar y apuntar a un trabajo específico. Con el aval de la dirigencia que encabeza Stéfano Di Carlo, el arquero viajó a Rosario, cerca de su Casilda natal, para realizar un plan intensivo de fortalecimiento en la pantorrilla derecha y desinflamar la zona del talón.
El tratamiento demandará entre tres y cuatro semanas. La idea es que gane masa muscular en el sector afectado y deje atrás definitivamente las recaídas que lo marginaron de casi todos los compromisos del año. Si los plazos se cumplen, podría reaparecer en la recta final de la fase inicial o en eventuales playoffs, siempre que el equipo logre la clasificación.
Mientras tanto, el puesto seguirá en manos de Santiago Beltrán. El juvenil respondió con buenos rendimientos desde su debut y ahora tendrá la responsabilidad de sostener el arco en un momento de transición, justo cuando el club busca dejar atrás el irregular segundo ciclo de Marcelo Gallardo y volver a ser competitivo bajo la conducción del Chacho.
Beltrán seguirá al frente del arco de River
Para Coudet, que recién comienza su etapa en Núñez, la ausencia de un referente como Armani representa el primer desafío de gestión. El nuevo River deberá rearmarse desde el fondo, con la esperanza de que su capitán regrese en plenitud física para acompañar la reconstrucción.