La organización de la Finalissima entre Argentina y España continúa rodeada de incertidumbre por la escalada del conflicto en Medio Oriente. Aunque el partido está programado para el 27 de marzo en el estadio Lusail de Doha, la situación en la región obligó a analizar posibles cambios de sede.
El contexto bélico generó preocupación por la seguridad en varios países cercanos a Irán, entre ellos Qatar, que incluso fue alcanzado por bombardeos en las últimas semanas. Sin embargo, en medio de ese panorama, la federación de fútbol catarí anunció que el fútbol volverá a disputarse en el país. Este lunes confirmó que la actividad oficial se reanudará el jueves, once días después de haber suspendido todas las competiciones por la inestabilidad en la región.











