Rosario Central se consagró campeón de la Supercopa Internacional 2026 tras derrotar 3-1 a Estudiantes de La Plata en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero. El encuentro terminó con un fuerte escándalo que involucró a futbolistas, integrantes de los cuerpos técnicos y dirigentes del conjunto platense.
El equipo dirigido por Jorge Almirón comenzó en desventaja por el gol de Alexis Castro, pero reaccionó de la mano de Ángel Di María, autor de un doblete que permitió al “Canalla” llegar al entretiempo en ventaja.
Rosario Central consiguió sostener el resultado durante el complemento y, en el último minuto, Julián Fernández amplió la diferencia con un remate desde afuera del área. La particularidad de la jugada fue que Fernando Muslera no se encontraba dentro del arco.
El tercer gol desencadenó una serie de incidentes que continuaron una vez finalizado el partido.
El informe de Darío Herrera sobre Juan Sebastián Verón
El árbitro Darío Herrera dejó asentado en su informe lo ocurrido después del 3-1. Según el documento, tras el gol de Rosario Central se produjo un enfrentamiento generalizado entre jugadores y miembros de ambos cuerpos técnicos.
En medio del tumulto, Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes de La Plata, ingresó al campo de juego sin autorización y, de acuerdo con el árbitro, se dirigió hacia el equipo arbitral con insultos y expresiones amenazantes.
"Hijos de re mil puta, hay que matarlos a todos, ustedes vienen mandados, hijos de puta, hay que matarlos a todos", escribió Herrera en su informe, donde además señaló que Verón intentó avanzar hacia los árbitros con intención de agredirlos físicamente.
El árbitro también consignó que efectivos policiales y colaboradores de Estudiantes debieron intervenir para contener al dirigente.
Otros dirigentes de Estudiantes también fueron señalados
El informe arbitral menciona además a Marcos Alberto Angeleri y Pascual Caiella, a quienes Herrera acusó de insultar al equipo arbitral y de ser separados por la fuerza policial.
Según el documento, ambos dirigentes expresaron: "Hijos de remil puta, los vamos a matar, seca nucas de la AFA, corruptos".
Herrera también relató otra frase atribuida a Angeleri: "corruptos hijos de puta", luego de que el dirigente asegurara que contaba con dinero suficiente para pagarles a los árbitros durante toda su vida.
Los incidentes, según el informe, continuaron después de la premiación mientras la terna arbitral se dirigía hacia los vestuarios. Herrera además dejó constancia de una confrontación en el túnel, aunque aclaró que los árbitros no pudieron observar lo sucedido porque permanecían en el campo de juego bajo custodia policial.