Rafael Márquez se convirtió en el nuevo director técnico de la Selección Mexicana. La Federación Mexicana de Fútbol decidió apostar por la continuidad y lo designó como sucesor de Javier Aguirre de manera inmediata.
El exzaguero, una de las figuras más importantes en la historia del Tri, ya formaba parte del cuerpo técnico durante el último Mundial. Su experiencia como asistente resultó clave para esta transición ordenada.
La dolorosa derrota ante Inglaterra en el Estadio Azteca aceleró la salida de Aguirre, aunque el proyecto no dependía del resultado final en la Copa del Mundo. De todos modos, la FMF mantuvo el rumbo trazado hasta 2030 y ratificó a Márquez al frente del equipo nacional.
Un emblema del fútbol mexicano
Márquez disputó cinco Mundiales como jugador entre 2002 y 2018, y en el último ya integraba el staff técnico. Su trayectoria incluye 148 partidos y 15 goles con la selección mayor, además de su paso legendario por el Barcelona.
Tras colgar los botines, inició su carrera como entrenador en las formativas del Real Alcalá en España y luego dirigió al Barcelona Athletic. Esa experiencia lo preparó para sumarse al cuerpo técnico de Aguirre.
La FMF agradeció públicamente el legado de Javier Aguirre por sus dos años al mando y por el desempeño logrado en el Mundial. En un comunicado oficial, destacaron la "transición ordenada" y ratificaron el compromiso con el proyecto a largo plazo.
México cerró una buena participación mundialista, aunque quedó eliminada antes de los cuartos de final. Llegar al quinto partido y vencer a Ecuador en dieciseisavos dejó un sabor agridulce, pero sirvió como base para seguir creciendo.