El futuro de Renault en la Fórmula 1 ha estado marcado en los últimos años por la incertidumbre: bajo la marca Alpine desde 2021, la escudería no logró resultados destacados con su motor V6 turbo híbrido, lo que alimentó especulaciones sobre una retirada.
La situación se agravó tras la renuncia de Luca de Meo, ex director general de Renault, y la confirmación en septiembre de 2024 de que el grupo abandonaría su programa de motores de cara a 2026.











