El enfrentamiento se originó por una burla de Mbappé hacia Mao Zedong, figura histórica de gran relevancia para China. El episodio se viralizó en redes sociales a través de un meme relacionado con el atacante del Real Madrid, quien se refirió a Mao como «dictador».
La repercusión trascendió el ámbito deportivo y generó una reacción institucional en China. La controversia también habría tenido consecuencias comerciales para el futbolista, que perdió importantes acuerdos publicitarios.











