El episodio ocurrió durante el encuentro que Cruzeiro se impuso por 2-1 ante Inter de Porto Alegre. En una disputa por el balón, Víctor Gabriel protagonizó una dura entrada sobre Gabriel Pec, acción que derivó en la expulsión inmediata del defensor con tarjeta roja directa.
En un primer momento, la atención se concentró en la herida que sufrió el delantero. Sin embargo, los estudios médicos realizados posteriormente confirmaron la gravedad del cuadro: Pec sufrió una fractura en la tibia izquierda y deberá permanecer varios meses alejado de la actividad.
A partir de esa situación, el tribunal deportivo brasileño consideró que una suspensión convencional no resultaba suficiente frente a las consecuencias de la infracción.