San Lorenzo atraviesa un momento de extrema tensión institucional y financiera. Con el conflicto de liderazgo que involucra a Marcelo Moretti todavía sin resolverse, el club debe tomar decisiones urgentes para enfrentar las inhibiciones impuestas por la FIFA, que frenan su operatividad económica y complican el desarrollo de su actividad futbolística.
Las deudas con el organismo internacional superan los 2.2 millones dólares y, de no saldarse, continuarán generando intereses y penalizaciones. Sin embargo, en el seno de la dirigencia azulgrana existe un fuerte debate sobre cómo actuar.

Una parte del directorio cree que es más importante cancelar esas obligaciones para destrabar el mercado de pases. Otros priorizan asegurar el pago de sueldos del plantel profesional y de los empleados del club, ante un contexto financiero alarmante.
En medio de esta encrucijada, todo indica que Damián Ayude deberá afrontar un mercado de pases sin incorporaciones de jerarquía. El flamante técnico ya trabaja con los juveniles que conoce de su paso por la Reserva, y apuesta a potenciar los recursos internos ante la falta de refuerzos.










