El caos político e institucional que atraviesa San Lorenzo llegó a un punto límite y los futbolistas decidieron enviarle un ultimátum a la dirigencia. Según trascendió, el plantel avisó que tomará medidas drásticas si no recibe respuestas concretas.
En los últimos días, los dirigidos por Damián Ayude mantuvieron una reunión con directivos, en la que manifestaron su descontento con la situación actual del club y reclamaron claridad institucional. Como señal de protesta, comunicaron que, hasta que no se normalice el panorama, dejarán de participar en acciones publicitarias y actividades ajenas a lo estrictamente deportivo: solo entrenarán y competirán.

La tensión pudo escalar aún más, ya que la entidad de Boedo mantenía una deuda significativa con el plantel. Los jugadores llegaron a advertir que podrían suspender los entrenamientos hasta regularizar los pagos. Finalmente, gracias a un grupo empresario que le facilitó dinero al presidente Marcelo Moretti, se abonaron los sueldos de junio y el aguinaldo, lo que permitió retomar las prácticas con normalidad, al menos por ahora.









