Estudiantes de Río Cuarto volverá a la Primera División del fútbol argentino en 2026. Luego del triunfo por 2-0 en el partido de ida en Córdoba, el "León del Imperio" aguantó la diferencia y empató 1-1 ante Deportivo Madryn como visitante.
Sin mucha acción destacada en los primeros minutos, aunque con bastante juego brusco por parte del local, a los 21 el Celeste tuvo la primera chance clara con un cabezazo del N°9 Ferreira que rechazó con lo justo el arquero Yair Bonnín. Instantes después, Madryn se salvó de la expulsión tras una patada temeraria de Diego Martínez a Lucas González que solo vio la amarilla. Después, por protestar, Sergio Ojeda vería la tarjeta en el conjunto cordobés.
Otra de las polémicas llegaría a los 29, cuando el delantero aurinegro Germán Rivero le metería un codazo en la cara al defensor Gonzalo Maffini, que no fue sancionado por el juez Facundo Tello.
A los 33, Deportivo Madryn tendría su primera chance clara con el cabezazo de Diego Crego, tras un centro del ex Boca Nazareno Solis, que se iría apenas por encima del travesaño. Más tarde, sobre el final del primer tiempo, Estudiantes tuvo una secuencia de tiros que de milagro no rompieron el cero y Diego Recalde vio la amarilla en Madryn por una dura entrada sobre Lucas Angelini.
Ya en el segundo tiempo, la necesidad de buscar el resultado hacía que el club chubutense atacase más, aunque sin efectividad. Eso cambiaría a los 65, cuando Luis Silba metería un verdadero golazo de tijera para ponerse arriba en el marcador y descontar en el global, cumpliendo además la ley del ex.
El envión anímico hizo que Madryn se convierta en el claro dominador de las acciones de juego, poniendo contra su arco a Estudias de Río Cuarto, que aguantaba como podía y se la jugaba con contras aisladas. En una ellas, Agustín Fontana aprovechó el resbalón del número 6 Gutiérrez, pero definió muy mal en el mano a mano con Bonnín.
Minutos más tarde el local, para fortuna del elenco celeste, se quedaría con 10, producto de la doble amarilla de Recalde por una infracción a Agustín Morales. Aprovechando la superioridad numérica, a los 85 el club cordobés empataría el encuentro gracias al tiro del propio Morales, que rebotó en dos jugadores rivales antes de meterse en el arco aurinegro, dejando la serie 3-1 a favor.
Tras esto, en los minutos de descuento el partido se detuvo por incidentes en las tribunas, con piedrazos, rejas rotas e invasión de cancha, lo que obligó a Tello a darlo por finalizado. Las agresiones eran tales que Estudiantes de Río Cuarto no pudo festejar casi nada y tuvo que irse rápidamente al vestuario. Más allá de esta situación, el "León del Imperio" cumplió con su misión de conservar la diferencia y consiguió el ascenso a Primera División, categoría que no jugaba hace 40 años, y dejó en el camino a uno de los equipos más "secanucas" del Chiqui Tapia en el camino, que yo a esta instancia tras robarle descaradamente a Gimnasia de Jujuy y Deportivo Morón, entre otros.