La historia del fútbol argentino acaba de sumar un nuevo récord. Aitxuri Isasmendi, delantero de El Cañón, necesitó apenas tres segundos para convertir ante Nación, por la Liga Marplatense, y establecer la marca más rápida registrada en un torneo oficial con respaldo fílmico.
El gol llegó prácticamente desde el vestuario. Apenas el árbitro Ariel Mustafá dio el pitazo inicial en el estadio Mario Della Torre, Isasmendi observó que el arquero local estaba adelantado y decidió rematar directamente desde su propio campo. La pelota viajó por encima del guardameta y terminó dentro del arco para el inesperado 1-0.










