Luego de la participación de Senegal en el Mundial 2026, el presidente de la Federación Senegalesa de Fútbol, Abdoulaye Fall, realizó una declaración que provocó sorpresa en el ambiente futbolístico.
Durante una conferencia de prensa, el dirigente afirmó que el médico principal de la selección, Dr. Fedior, no contaba con la especialización adecuada para desempeñar esa función, ya que su formación profesional corresponde al área de ginecología y obstetricia.
Según explicó Fall, el profesional integró el cuerpo médico del seleccionado durante aproximadamente diez años y también formó parte de la delegación que disputó la Copa del Mundo en Estados Unidos, México y Canadá.
El titular de la federación sostuvo que varios integrantes del plantel manifestaban dudas sobre la atención médica recibida durante la competencia.
De acuerdo con sus declaraciones, los futbolistas no se sentían plenamente seguros bajo la supervisión del profesional y consideraban necesario contar con un especialista con mayor experiencia en medicina deportiva de alto rendimiento.
Fall remarcó que la salud de los jugadores debía ser una prioridad y reconoció la necesidad de reforzar el área médica para futuras competiciones.
La polémica por el cuerpo médico se suma a una serie de inconvenientes que afectaron a la selección senegalesa durante el Mundial.
A lo largo del torneo trascendieron conflictos relacionados con deudas económicas, dificultades logísticas vinculadas a la alimentación y el alojamiento del plantel, además de la llamativa situación del entrenador Pape Thiaw, quien dirigía al equipo sin contar con un contrato formal.