Daniil Medvedev vivió una de las derrotas más duras de su carrera en el Masters 1000 de Montecarlo y dejó una imagen que recorrió el mundo: tras verse ampliamente superado, descargó su frustración rompiendo su raqueta en pleno partido.
El actual número 10 del ranking ATP fue aplastado por Matteo Berrettini (90°), quien se impuso con un contundente doble 6-0 en apenas 49 minutos, sin darle ninguna chance de reacción. El ruso no logró ganar ni un solo game, algo inédito en su trayectoria ante un rival que no pertenece a la elite del circuito.
El quiebre emocional de Medvedev llegó en el inicio del segundo set, cuando ya perdía 2-0 y acumulaba 8 games consecutivos perdidos. En ese momento, golpeó su raqueta contra el suelo en reiteradas ocasiones hasta destruirla y luego la arrojó a un tacho de basura, reflejando su impotencia ante el desarrollo del encuentro.
El dominio del italiano fue absoluto desde el comienzo. Sólido desde el servicio y agresivo en cada devolución, Berrettini aprovechó los errores de su rival, que nunca logró adaptarse a la superficie y acumuló 5 dobles faltas y 27 errores no forzados. La diferencia fue tal que Medvedev apenas sumó 17 puntos en todo el partido con un 36% de efectividad en el primer saque.
Tras el triunfo, el italiano valoró su rendimiento: "Creo que fue una de las mejores actuaciones de mi vida. Fallé solo tres golpes en todo el partido y no es fácil ante un jugador tan complicado como Daniil. El plan de juego fue perfecto y mis armas funcionaron".
Con esta victoria, Berrettini avanzó a los octavos de final, donde se medirá ante el ganador del duelo entre Joao Fonseca y Arthur Rinderknech, consolidando uno de los triunfos más impactantes del torneo.