La creciente tensión en Medio Oriente a raíz de los ataques de los rebeldes hutíes de Yemen impactó de lleno en el deporte de la región y generó cambios en la agenda de Arabia Saudita, un país que en los últimos años se consolidó como sede de grandes competencias internacionales.
En el plano del fútbol, la Liga Profesional Saudí confirmó el aplazamiento de tres encuentros correspondientes a la novena fecha del campeonato. El de mayor repercusión fue el clásico entre Al Ahli y Al Nassr, el equipo donde milita el astro portugués Cristiano Ronaldo, el cual debía disputarse este fin de semana y fue reprogramado para el 6 de marzo de 2027. Los otros dos partidos afectados, Al Riyadh - Al Hilal y Al Ittihad - Al Shabab, se trasladaron al 19 de diciembre.
En su comunicado, la organización justificó las modificaciones por "razones logísticas, teniendo en cuenta el mínimo de período de descanso entre los partidos". Si bien no hizo referencia explícita a las condiciones de seguridad del país, la medida responde implícitamente a la crisis que está atravesando: tras los ataques con misiles al Aeropuerto Internacional Rey Jalid de Riad, los vuelos internos y traslados de los planteles se volvieron inviables.
Entre las alternativas que se analizaron para sostener la programación estuvo el traslado terrestre de los planteles entre Riad y Yeda. Sin embargo, la posibilidad quedó descartada debido a la duración del recorrido, que supera las 11 horas, en un contexto marcado por las complicaciones para organizar los desplazamientos. Por el momento, el resto de los encuentros de la novena jornada se mantiene según el calendario original, aunque la evolución del conflicto podría generar nuevas modificaciones en las próximas semanas.












