Juan Román Riquelme decidió disolver el Consejo de Fútbol de Boca en plena crisis deportiva. Aceptó las renuncias de Mauricio Serna y Raúl Cascini, y confirmó la continuidad de Marcelo Delgado, quien ahora trabajará junto al presidente en la búsqueda de un nuevo nombre que encabece el proyecto futbolístico del club.
El objetivo es incorporar a una figura con experiencia e influencia que actúe como nexo entre el plantel profesional y la dirigencia, además de colaborar con la planificación deportiva y los mercados de pases desde Boca Predio.
Entre los nombres que analiza Riquelme aparece, en primer lugar, Carlos Bianchi, una figura histórica para el club. Su regreso representaría un fuerte impacto institucional y emocional para el mundo Boca. Sin embargo, el “Virrey”, ya retirado de la dirección técnica y con 76 años, no tendría intención de volver a ocupar un rol profesional, según comentan desde su entorno.














