La violencia ocurrida el miércoles por la noche en el estadio Libertadores de América, que obligó a suspender el partido entre Independiente y Universidad de Chile y dejó al menos 19 heridos según el club visitante (la Policía bonaerense confirmó siete), ya tiene repercusiones inmediatas en los despachos de la CONMEBOL.
Este jueves, los dirigentes de Independiente, Néstor Grindetti (presidente), Carlos Montaña (vicepresidente), Daniel Seoane (secretario general) y el abogado Maximiliano Walker, viajarán rumbo a Luque, Paraguay, para reunirse con las autoridades del ente sudamericano. Allí se definirá el futuro del club en la Copa Sudamericana 2025.











