El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), impulsado por el presidente Javier Milei, fue una condición determinante para que Toyota avanzara con un proyecto de más de USD 1.300 millones en Argentina, que constituye la inversión más grande de la historia en la industria automotriz del país.
Así lo confesó Gustavo Salinas, presidente de Toyota Argentina, quien aseguró que la compañía no habría invertido esa magnitud sin los beneficios y las garantías de previsibilidad que ofrece el programa.
"El RIGI era un elemento esencial para poder lograr esto", afirmó el ejecutivo durante el Coloquio de IDEA. Consultado sobre si la iniciativa habría avanzado sin el régimen, fue categórico: "Seguramente no. El RIGI era determinante para este nivel de inversión".













