Vicky y Majo Granatto viven horas de intensa emoción luego de consagrarse campeonas del mundo con Las Leonas. El seleccionado argentino empató 1-1 con Países Bajos y se impuso en la definición por penales australianos en el Wagener Stadium de Amstelveen, este sábado 29 de agosto.
El título se suma a los logrados en Perth 2002 y Rosario 2010. Majo Granatto, quien llevó la cinta de capitana, convirtió un gol decisivo y tuvo una actuación clave. Junto a su hermana Vicky, también integrante del plantel, levantaron la Copa del Mundo y cumplieron un sueño compartido.
Ambas nacieron en La Plata y se formaron en el club Santa Bárbara. Compartieron plantel en la selección y escribieron una página histórica para el hockey argentino. La final frente a las neerlandesas quedó marcada por la presencia de las dos hermanas en el mismo equipo campeón.
Antes de que el hockey ocupara el centro de sus vidas, la familia Granatto ya tenía una fuerte identidad vinculada al fútbol. Del lado materno son hinchas de Boca y Majo recordó más de una vez los partidos improvisados de su infancia en Varela junto a sus primos.










De los juegos de la infancia a La Bombonera
El hockey, sin embargo, siempre fue el hilo conductor de la familia. Mariquena y Delfina, también hermanas de Vicky y Majo, jugaron al mismo deporte. Las cuatro se llevan apenas dos años de diferencia y dieron sus primeros pasos con el palo y la bocha en el Círculo Universitario de Quilmes.
La historia de estas hermanas campeonas del mundo con Las Leonas es la de una familia que combinó el esfuerzo deportivo con la pasión por Boca. Compartieron equipo en distintas etapas y este sábado 29 de agosto lograron levantar la copa juntas en una final inolvidable.