Canadá debate eutanasia infantil sin aval obligatorio de los padres
Existe una discusión formal en el ámbito parlamentario y académico sobre su eventual implementación.
porRedacción
Internacionales
Canadá debate eutanasia infantil sin aval obligatorio de los padres.
En Canadá volvió a encenderse un debate que atraviesa de lleno la bioética contemporánea: la eventual ampliación del régimen de eutanasia para incluir a menores considerados “maduros”, incluso sin consentimiento obligatorio de sus padres.
El sistema vigente, conocido como Medical Assistance in Dying (MAiD), fue legalizado en 2016 y desde entonces ha experimentado sucesivas ampliaciones. En sus inicios, el esquema estaba limitado a adultos con enfermedades graves y muerte razonablemente previsible. Con el paso de los años, el Parlamento fue flexibilizando requisitos y ampliando supuestos de aplicación.
Existe una discusión formal en el ámbito parlamentario y académico sobre su eventual implementación.
Ahora, el foco está puesto en un informe del comité especial parlamentario que estudia posibles reformas. El documento no establece cambios automáticos ni una legalización inmediata para menores, pero sí analiza la posibilidad de incorporar el criterio de “menor maduro”, una figura jurídica ya existente en el sistema sanitario canadiense.
Ese concepto permite que determinados adolescentes, evaluados como suficientemente capaces por profesionales médicos, puedan tomar decisiones sobre tratamientos de alta complejidad sin intervención parental obligatoria. El interrogante es si esa autonomía debería extenderse también a la eutanasia.
El debate no surgió de la nada. En 2018, un grupo de bioeticistas del Hospital for Sick Children de Toronto publicó un borrador en una revista académica donde planteaba que no habría una distinción ética sustancial entre la asistencia para morir y otras decisiones médicas de final de vida ya permitidas a menores.
Desde sectores críticos advierten que cada ampliación del régimen fue presentada en su momento como excepcional y acotada, pero que el proceso mostró una tendencia progresiva hacia una mayor flexibilización. Señalan además que el informe parlamentario relega el consentimiento parental a un rol secundario, priorizando la voluntad evaluada del menor.
Existe una discusión formal en el ámbito parlamentario y académico sobre su eventual implementación.
Por el momento, Canadá no ha aprobado una ley que habilite la eutanasia infantil sin consentimiento parental. Lo que existe es una discusión formal en el ámbito parlamentario y académico sobre su eventual implementación futura.
La cuestión, lejos de cerrarse, anticipa un debate profundo sobre los límites de la autonomía, el rol de la familia y el alcance del Estado en decisiones irreversibles.