La eliminación del líder supremo iraní, Alí Jamenei, marcó un punto de inflexión histórico en el escenario geopolítico internacional y provocó una inmediata reacción del Gobierno argentino. En un comunicado oficial, el presidente Javier Milei celebró la denominada Operación Furia Épica, la ofensiva conjunta lanzada por Estados Unidos e Israel, que terminó con la vida del máximo líder del régimen islámico en Teherán.
La muerte de Jamenei representa, según diversas fuentes internacionales, el golpe más importante contra la estructura de poder iraní en su historia. El ataque aéreo fue dirigido contra una instalación subterránea fortificada donde el líder supremo se encontraba resguardado junto a su círculo estratégico más cercano. De acuerdo con los reportes difundidos por medios israelíes, la ofensiva logró penetrar la infraestructura defensiva y eliminar al líder supremo junto a varios de sus principales asesores.

El impacto alcanzó directamente el complejo subterráneo, neutralizando el objetivo principal y a la cúpula que lo acompañaba en ese momento. Funcionarios israelíes confirmaron que el cuerpo fue recuperado tras el bombardeo. Según esos mismos medios, el primer ministro Benjamin Netanyahu recibió evidencia visual que acreditaba la muerte del líder iraní.
En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump fue informado sobre el resultado de la ofensiva y tuvo acceso a pruebas que confirmaban la eliminación del líder supremo. Además, el propio ejército israelí confirmó que múltiples figuras relevantes del sistema de seguridad iraní murieron durante los bombardeos, entre ellos el ministro de Defensa, el asesor más importante de Jamenei, el jefe de inteligencia y el jefe de la oficina militar.
La operación militar incluyó ataques coordinados contra objetivos estratégicos y tuvo como finalidad desmantelar la capacidad ofensiva de Irán y eliminar a los responsables de su estructura militar y de seguridad, con el objetivo de ponerle fin al régimen islámico de la mano de los ciudadanos iraníes. La confirmación de la eliminación del líder supremo redefine el equilibrio de poder en la región tras una ofensiva que logró alcanzar el núcleo central de la dictadura islámica.

El comunicado de la Oficina del Presidente
Bajo este contexto, la Oficina del Presidente de la República Argentina difundió un documento fechado en Ciudad de Buenos Aires el 28 de febrero de 2026, en el que celebró la operación conjunta.
El texto oficial expresó: “La Oficina del Presidente celebra la operación conjunta llevada adelante por los Estados Unidos e Israel en el día de hoy que resultó en la eliminación de Ali Jamenei, Líder Supremo de la República Islámica de Irán, y una de las personas más malvadas, violentas, y crueles que ha visto la historia de la humanidad.”
El comunicado añadió: “Sus atrocidades no solo han sido sufridas por el pueblo iraní, sino que han impactado a lo largo de todo el globo.” En un pasaje de especial relevancia para la Argentina, el Gobierno recordó que el país fue víctima directa del terrorismo promovido por el régimen iraní: “La República Argentina ha sido objetivo de tan solo uno de sus actos terroristas, el atentado contra la AMIA del 18 de julio de 1994, que resultó en 85 muertos y centenares de heridos en nuestro suelo.”









