El Ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, anunció una histórica renovación de equipamiento en el Hospital Garrahan. La medida forma parte de un plan de gestión eficiente de recursos para revertir años de postergación en inversiones básicas. A través de una licitación transparente, se incorporaron 310 camas hospitalarias de última generación con tecnología japonesa.
La adquisición busca reemplazar unidades obsoletas que tenían entre 10 y 38 años de uso continuo. Según informaron las autoridades, el mobiliario anterior carecía de tecnología y resultaba inseguro para los pacientes pediátricos. Esta renovación representa un cambio de paradigma en la administración de fondos destinados a la salud pública.
El funcionario destacó que este avance es el camino marcado por el Presidente Javier Milei para sanear las cuentas del Estado. Lugones enfatizó que la prioridad absoluta es que los recursos lleguen a donde verdaderamente se necesitan. El primer lote de 42 unidades ya se encuentra operativo dentro de las instalaciones del centro asistencial.
Fin a 4 décadas de desidia estatal y falta de inversión
La gestión de Lugones puso fin a 40 años de uso de equipamiento que debió renovarse hace décadas por seguridad. Los recursos vuelven a invertirse en la mejora directa de la atención para los chicos y sus familias en todo el país. La administración anterior permitió que el hospital operara con tecnología antigua e insuficiente para un centro de alta complejidad.
El proceso de compra se coordinó bajo estrictos estándares de transparencia para asegurar el mejor precio y calidad. Mientras se reciben las próximas entregas del lote total, el equipo médico ya cuenta con mejores herramientas de trabajo. Este cambio estructural apunta a consolidar al Garrahan como el mejor hospital pediátrico de América Latina.










