Los operadores financieros y analistas locales siguen con atención la decisión que tomará hoy la firma MSCI respecto de las condiciones de accesibilidad del mercado argentino. Esta revisión global de carteras representa un momento clave que podría activar el proceso de mejora en la clasificación del país.
Actualmente, Argentina se encuentra en la categoría más baja, conocida como “standalone”, compartiendo esa posición con naciones como Jamaica, Panamá, Trinidad y Tobago, Bulgaria, Palestina y Ucrania. Esta situación limita fuertemente la posibilidad de que muchos fondos internacionales inviertan en acciones locales.
Una eventual mejora, ya sea al nivel de mercado fronterizo o directamente al de emergente, cambiaría radicalmente el panorama. Los fondos que replican los índices de MSCI podrían entonces volcar capitales hacia activos argentinos, generando un flujo de inversiones significativo.











