Entre los cultivos aún en pie, el sorgo se destaca por su buen desempeño, en línea con la expansión registrada a nivel nacional. En Córdoba, los rindes promedio varían entre los 63 qq/ha en el departamento Marcos Juárez y los 38 qq/ha en General Roca, lo que evidencia la consolidación del cultivo más allá de su rol como alternativa al maíz o su uso en ambientes marginales.
En cuanto al maní, del cual se sembró la mayor superficie de las últimas siete campañas, se esperan rendimientos un 20 % superiores al promedio histórico. El mayor rinde de grano limpio y seco, promediando riego y secano, se daría en el departamento Unión con 39 qq/ha, y el menor en San Javier, con 17 qq/ha, donde las altas temperaturas impactaron negativamente según comentarios de colaboradores.
Qué sucedió con el maíz en Córdoba
Por su parte, el maíz, a pesar del excepcional rendimiento promedio provincial —casi un 20 % superior al de la campaña previa—, mostró variabilidad entre zonas y fechas de siembra, debido a las precipitaciones desiguales y altas temperaturas durante el período crítico. El mayor rendimiento promedio (entre riego y secano) se registró en el departamento Marcos Juárez con 111 qq/ha, mientras que el menor se observó en San Alberto, con 62 qq/ha.
En esta oportunidad se relevó la presencia de maíz guacho en los lotes, por su importancia como refugio y fuente de alimento para Dalbulus maidis. Predominaron los reportes de nula o baja presencia, atribuida a las últimas heladas, que actuaron como controlador sobre el maíz voluntario.
Contexto climático para la campaña 2024-25
Durante junio, las lluvias fueron escasas en gran parte del territorio de Córdoba, con acumulados muy por debajo del promedio histórico en la mayoría de los departamentos. Esta condición favoreció particularmente al cultivo de maní, permitiendo avanzar con la cosecha, especialmente en zonas donde la labor se venía demorando por excesos de humedad.