Cada argentino consumió 4,3 kilos más de carne que en 2024, marcando el nivel más alto desde 2020.
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El consumo de carnes en la Argentina volvió a crecer en 2025 y alcanzó su nivel más alto de los últimos cinco años. Según datos oficiales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, el consumo per cápita total de carnes bovina, aviar y porcina llegó a 116,4 kilogramos por habitante, lo que representa un aumento interanual del 3,85 %.
En términos absolutos, cada argentino consumió en promedio 4,3 kilogramos más de carne que en 2024, consolidando una tendencia de recuperación del consumo interno que contradice los pronósticos que anticipaban una caída sostenida en la demanda de proteínas animales.
Cada argentino consumió en promedio 4,3 kilogramos más de carne que en 2024.
De acuerdo con el relevamiento realizado por la Dirección Nacional de Producción Ganadera, el consumo total pasó de 112,16 kilogramos per cápita en 2024 a 116,4 kilogramos en 2025. Este incremento se verificó en las tres principales categorías de carne que componen la dieta local, aunque con desempeños diferenciados.
La carne bovina registró un aumento del 2,94 %, pasando de 48,49 kilos por habitante en 2024 a 49,92 kilos en 2025. Si bien el crecimiento fue más moderado en comparación con otros cortes, el dato confirma que el consumo de carne vacuna se mantiene estable y lejos de los escenarios de desplome que se instalaron en el debate público durante los últimos años.
El mayor dinamismo se observó en la carne porcina, que mostró un crecimiento del 8,44 %. El consumo per cápita pasó de 17,42 kilos a 18,89 kilos en un solo año, convirtiéndose en uno de los principales motores del aumento del consumo total de carnes. En términos netos, el cerdo aportó 1,47 kilos adicionales por habitante al total anual.
Cada argentino consumió en promedio 4,3 kilogramos más de carne que en 2024.
La carne aviar también tuvo un desempeño positivo. El consumo de pollo creció un 3,07 %, al pasar de 46,25 kilos per cápita en 2024 a 47,68 kilos en 2025, sumando 1,42 kilos adicionales por persona. Este comportamiento refuerza una tendencia estructural de diversificación en la ingesta de proteínas animales.
Desde la Secretaría de Agricultura destacaron que el aumento del consumo refleja una mayor variedad en la dieta de los argentinos y es el más alto registrado en la serie 2020-2025. Además, remarcaron que los resultados dan cuenta del trabajo orientado a fortalecer la producción, mejorar la competitividad del sector y garantizar el acceso de la población a alimentos de calidad nutricional.