El Gobierno argentino salió a responderle a la embajada de Rusia luego de que negara la existencia de una campaña de desinformación contra el presidente Javier Milei. La respuesta estuvo a cargo del canciller Pablo Quirno, quien confirmó que el caso ya se encuentra bajo análisis de la Justicia argentina.
El pronunciamiento llega en medio del escándalo generado por la investigación internacional que reveló una red de operaciones impulsadas desde Rusia para influir en la opinión pública local y desacreditar al Gobierno. Frente a esto, la embajada rusa buscó deslegitimar el informe y aseguró que no existen pruebas que respalden las acusaciones.

A través de un comunicado difundido en Telegram, la representación diplomática sostuvo que los informes forman parte de materiales “antirrusos” y calificó la investigación como una historia “inflada artificialmente”, insistiendo en que no se presentaron evidencias concretas. Además, lamentó lo que consideró un intento de enturbiar las relaciones bilaterales entre ambos países.
No es la primera vez que Rusia adopta esta postura. En junio de 2025, la embajada ya había rechazado acusaciones similares y negó cualquier tipo de vínculo con una supuesta red de influencia en Argentina, señalando que su rol se limita a fortalecer la cooperación entre ambos países.










