Además, en términos interanuales, el consumo privado creció un contundente 11,6%, confirmando que la economía real empieza a sentir los efectos de la estabilización macro y el retorno de la confianza en el rumbo económico.
El dato en perspectiva
El crecimiento trimestral desestacionalizado del consumo privado fue del 2,9%, lo que implica una mejora sostenida respecto al trimestre anterior, desmintiendo la idea de una caída generalizada del consumo. Este dato cobra aún más relevancia si se considera que se da en simultáneo con una política fiscal restrictiva y sin emisión monetaria.












