La Cámara de Diputados votó ayer en contra del veto del presidente Javier Milei a la deficitaria Ley de Financiamiento Universitario, una iniciativa que, según cálculos oficiales, tendría un costo cercano a los $1,9 billones, comprometiendo de manera directa el superávit fiscal alcanzado por la administración libertaria y poniendo en peligro el futuro del país.
La norma aprobada por el kirchnerismo y el resto de la oposición no busca resolver los problemas estructurales del sistema universitario, que arrastran décadas de ineficiencia y falta de control, sino generar un desequilibrio deliberado en las cuentas públicas con el único fin golpista de destruir al Gobierno de Milei y generar una nueva crisis económica .












