En los próximos días, el Gobierno enfrentará la llegada de tres indicadores decisivos que delinearán el cierre del primer año del plan económico y anticiparán el ritmo de las próximas medidas, incluida la esperada reducción de la devaluación mensual del tipo de cambio oficial al 1%.
La baja del crawling peg es fundamental para que se consoliden las expectativas inflacionarias a la baja en los próximos meses. La medida apuntaría a romper la barrera inflacionaria del 2% mensual autoinducido por el Banco Central.
Inflación mayorista: el primer indicador
El lunes se publicará el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), un dato que el Gobierno ha comenzado a priorizar para medir la velocidad del movimiento de los bienes, especialmente los importados, y su impacto en los costos de producción. En octubre, el indicador mostró un alza del 1,2%, mientras que las estimaciones para noviembre lo sitúan en torno al 1,6%.
“La reducción del ritmo de devaluación mensual del dólar oficial, sumada a una brecha cambiaria más controlada, ha moderado los aumentos en los precios mayoristas, tanto por efecto directo en los bienes importados como en los nacionales con componentes importados”, señaló un informe de la consultora LCG.

Cuentas fiscales: el superávit en la mira
El miércoles será el turno de los resultados fiscales de noviembre. Este dato permitirá evaluar el margen de superávit primario antes de que en diciembre, como es habitual, se incremente el gasto público debido al pago de aguinaldos y el cierre de las ejecuciones presupuestarias.
Según datos preliminares, el ritmo del ajuste del gasto en noviembre fue menos pronunciado que en meses anteriores. Un informe de la consultora Analytica destacó que el recorte interanual fue del 19% en términos reales, marcando una desaceleración respecto al ajuste más severo registrado en marzo (-39%).









