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Economía

Elon Musk se convierte en el nuevo dueño de Twitter y se compromete a terminar con la censura

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El hombre más rico del mundo llegó a pagar una suma de US$ 44.000 millones para comprar el 100% de la empresa y convertirla en un “bastión de la libertad de expresión”.

Pagando una suma de 44.000 millones de dólares, equivalente al préstamo del FMI con Argentina, Elon Musk se transformó en el nuevo dueño de Twitter después de arduas negociaciones con la Junta directiva de la empresa, que no quería venderla.

La propuesta fue aceptada por un valor de 54,20 dólares por acción, lo que representó una prima del 38% con respecto al precio que tenía la empresa antes de su primera incursión bursátil como accionista en los primeros días de abril.

Ahora, Elon Musk probablemente empezará los trámites para asumir como CEO de la compañía, desplazando a Parag Agrawal, actual director de Twitter.

Además, en las próximas semanas quitará a la empresa de la bolsa, por lo que nadie más podrá comprar acciones de Twitter, y la totalidad de las decisiones recaerán en Musk, como ocurre con SpaceX, otra compañía de la que es CEO y no está en la bolsa.

Según anunció él mismo en su cuenta de Twitter, postuló que la red social será “la plaza pública digital donde se debaten los temas vitales para el futuro de la humanidad” y resaltó la importancia de la libertad de expresión.

A pesar de todos los intentos de la Junta directiva para rechazar la propuesta de Musk, finalmente terminó por prevalecer la posición del multimillonario.

En una primera instancia, y para defenderse de la ácida propuesta presentada, Twitter había dispuesto de una estrategia conocida como “píldora venenosa” o formalmente un “plan de derechos” contra la oferta.

La idea fundamental tras esta estrategia era permitir que la empresa emitiera nuevos títulos bursátiles y, al mismo tiempo, los accionistas eran habilitados a incrementar su posición accionaria cuando cualquier socio adquiriera un 15% o más del paquete total. El directorio pretendía diluir la participación relativa de Musk como proporción del paquete accionario total, pero la estrategia no funcionó.

Dada la holgada prima que se ofrecía con respecto al “valor técnico” del paquete accionario estimado por Goldman Sachs, existía una fuerte presión sobre la Junta directiva para cumplir su deber fiduciario y maximizar el valor de la empresa. El plan de derechos es una estrategia que ya había sido utilizada por otras empresas como Netflix o Papa John’s, pero el costo era la pérdida del valor bursátil de la empresa, en perjuicio de los accionistas.

El punto de inflexión en las negociaciones fue marcado con el último movimiento de Musk para afianzar la financiación del proyecto. Se presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) el programa de financiamiento para la compra de Twitter: US$ 21.000 millones de capital social provistos por Elon Musk, y US$ 25.500 millones en préstamos y línea de crédito de Morgan Stanley.

Esto fue decisivo para que la Junta Directiva ya no pudiera negarse a aceptar la oferta, incluso arriesgando a romper con su deber fiduciario si rechazaban esta cantidad de dinero.

Por ley, al manejar la plata de otras personas, la Junta Directiva tiene la obligación de siempre maximizar el valor de la compañía, y la oferta de Elon superaba la actual valoración de sus acciones por un margen importante.

Espero que hasta mis peores detractores sigan en Twitter, porque eso es lo que significa la libertad de expresión”, posteó Elon Musk en la red social que ahora adueña.

Las acciones de la empresa se volvieron a revalorizar una vez confirmada la transacción, trepando un 6,1% al cierre de la jornada, bajo las expectativas de que la dirección del hombre más rico del mundo llevarán a Twitter a un futuro mejor.

Economía

Brasil registró un superávit comercial récord y las exportaciones crecieron a la tasa más alta del mundo según la OCDE

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El país acumula un fuerte superávit comercial a partir del crecimiento exportador. La OCDE estima que las exportaciones brasileñas crecieron un 20% interanual en dólares al término del primer trimestre del año.

El sector externo de Brasil sigue liderando el ritmo de la recuperación económica. Según los datos del Ministerio de Economía, Brasil acumuló un fuerte superávit comercial por US$ 19.947 millones en los primeros cuatro meses del 2022.

A diferencia de lo que ocurre en Argentina, el Gobierno de Jair Bolsonaro aprovechó el aumento de los precios internacionales de los bienes exportables para incluir medidas favorables a la captación de nuevos mercados.

En este sentido, la reducción de barreras arancelarias y la reducción de impuestos internos favorecen el desempeño exportador porque reducen el “costo exportado” de los bienes y servicios brasileños frente al mundo.

Como un proveedor importante de materias primas, y en medio de un delicado contexto internacional, las exportaciones de Brasil encuentran una amplia demanda y sin riesgos “políticos” o “cambiarios” como los que sufre Argentina al colocar exportaciones.

Comparando el saldo exportador neto (la balanza comercial) entre los primeros cuatro meses de 2022 y el mismo período, pero de 2021, se registró un fuerte aumento del 10,5% medido en dólares corrientes sobre las series sin estacionalidad. Se llegó así al saldo favorable más importante de la historia del país.

La mejora del sector externo no provino de una caída de importaciones, sino de un aumento extraordinario de las exportaciones. Aprovechando los términos de intercambio favorables, las exportaciones de Brasil crecieron un 20,2% en el primer trimestre de 2022 en comparación con el mismo período del año pasado. Según la base de datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), esta variación fue la más importante en el mundo.

Incluyendo al mes de abril y tomando el valor acumulado de las exportaciones en los primeros cuatro meses de 2022, se llegó a un valor de US$ 101.185 millones y marcó un aumento del 23,8%, nuevamente medido en dólares corrientes. Esto sugiere que el desempeño exportador se siguió profundizando en abril.

Analizando la inserción de Brasil en los mercados internacionales y su interacción con socios comerciales, puede apreciarse un incremento notable en el comercio con la Unión Europea y Estados Unidos, en detrimento de China. Las exportaciones hacia China crecieron un 5% en dólares corrientes con respecto a 2021, mientras que las exportaciones a la UE crecieron un 36,5% y las destinadas a Estados Unidos un 32,9%, según las estadísticas del Ministerio de Economía. 

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Economía

El Gobierno de Biden elimina las sanciones de Donald Trump contra la dictadura comunista en Cuba

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Los demócratas anunciaron que se levantarán las restricciones para la transferencia de remesas desde Estados Unidos hacia la isla, y se volverán a permitir los vuelos regulares sin restricciones.

El presidente Joe Biden anunció que levantará las sanciones económicas a la dictadura castrista, sanciones que habían sido impuestas en la gestión de Donald Trump a modo de represalia por la violación sistemática a los derechos humanos en la isla.

En contra de sus propios votantes latinos refugiados del régimen socialista, Biden anunció que se levantará la restricción de transferencia de remesas desde Estados Unidos hacia Cuba, y se liberalizarán las transferencias de donaciones aún entre personas que no pertenecen a un mismo grupo familiar.

Hasta ahora, regía un límite de hasta US$ 1.000 dólares por trimestre para remesas familiares, y quedaban terminantemente prohibidas las remesas no familiares. Estas disposiciones quedarán sin efecto por orden de Biden. También se permitirán los vuelos entre ambos países con fines educativos y comerciales, siguiendo la misma línea que ya había sido adoptada en 2016 por la administración de Barack Obama.

El Gobierno explicó la idea detrás de las medidas, y aseguró de que se trata de un mecanismo para ayudar a la población cubana a subsistir económicamente, pero, al mismo tiempo, sin enriquecer o apoyar a la dictadura. Esta fue la justificación oficial que ofrecieron los funcionarios de la Casa Blanca para levantar las restricciones de Trump.

“Con estas acciones buscamos apoyar las aspiraciones de libertad y mayores oportunidades económicas de los cubanos, para que puedan llevar una vida exitosa en casa”, anunció el Departamento de Estado liderado por Antony Blinken.

Sin embargo, y pese a las intenciones de las medidas, estas podrían ser fuertemente contraproducentes. Así como otros países con economías reprimidas, Cuba mantiene un régimen de control de cambios y control de la cuenta capital y financiera, en la cual se encuentran precisamente las transferencias de remesas internacionales.

Cualquier movimiento con divisas, tanto de entrada como de salida en Cuba, se encuentra controlado por el Gobierno del mismo modo en que ocurre en Argentina o en otros países con este tipo de restricciones. Se corre el riesgo de que los dólares enviados terminen siendo cancelados por paridades cambiarias desfavorables (como típicamente ocurre con los cepos cambiarios), y que el régimen cubano termine aprovechando la mayor afluencia de divisas.

Esta última postura estuvo vigente al momento de la toma de decisiones durante la administración Trump, cuando se buscaba ahogar económicamente al régimen socialista hasta tanto cesara la violación sistemática de derechos humanos en ese país.

Las medidas de los demócratas despertaron un fuerte descontento social entre los cubanos-americanos, siendo que muchos de ellos habían sido votantes de Biden en 2020 y ahora se sienten traicionados.  

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Economía

Apurado por la crisis energética, el Gobierno flexibiliza el cepo cambiario para inversiones petroleras

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El ministro de Economía Martín Guzmán anunció la flexibilización de las restricciones de divisas sobre el sector de hidrocarburos. Se trata de un régimen especial para la producción de petróleo y gas natural.

El encarecimiento de las materias primas a nivel internacional y el recrudecimiento de la crisis energética obligaron al Gobierno a tomar medidas flexibilizadoras sobre el cepo cambiario. El presidente Alberto Fernández y el ministro Martín Guzmán anunciaron un régimen especial de acceso a divisas para la inversión en hidrocarburos.

Formalmente, y a través de un decreto presidencial, se resolvió la creación de los siguientes regímenes de divisas: “Régimen Acceso a Divisas para la Producción incremental de Petróleo”, “Régimen Acceso a Divisas para la Producción incremental de Gas Natural”, y finalmente el “Régimen de Promoción del Empleo, el Trabajo y del Desarrollo de Proveedores Regionales y Nacionales de la Industria Hidrocarburífera”.

El anuncio de las medidas se enmarcó en un acto que contó con la presencia de las principales personalidades del sector energético argentino, entre ellas Juan Martín Bulgheroni por Pan American Energy, Gustavo Mariani por Pampa Energía, Julio Ledesma por Shell y Daniel De Nigris por Exxon.

Los nuevos sistemas de divisas solamente serán aplicados para el mercado de hidrocarburos, y buscan limitar las restricciones para la compra de dólares para el pago de importaciones vinculadas con la inversión, como la importación de bienes de capital y tecnología. A su vez, el Gobierno prometió que los proyectos tendrán en cuenta la vocación exportadora, y no solamente inversión para el mercado interno.

“Queremos llevar adelante una planta de producción de gas natural licuado para poder exportar ese gas teniendo en cuenta la cantidad de gas excedente y con cada líder que hablé en Europa me dijo ‘me anoto’. Tenemos una gran oportunidad en materia energética como país, de 15 años de desarrollo regional”, declaró Fernández.

Para mantener el cepo cambiario sin agotar completamente el stock de reservas internacionales, el Gobierno debió hacer uso de restricciones cuantitativas para importaciones debido a que el control de cambios las abarata artificialmente. Pero solamente en un contexto de crisis energética se dispuso de una excepción al régimen cambiario, que ya estrangula la actividad económica desde diciembre de 2021.

El oficialismo debe lidiar con la crisis energética que provocó la propia política kirchnerista a partir de 2003. Argentina ya había ganado una posición exportadora de energía después del proceso de desregulación y privatización de la década de 1990, pero a partir de 2003 esta posición fue completamente desarticulada por el Gobierno de Néstor Kirchner.

El congelamiento de las tarifas a partir de 2002, los cupos y las prohibiciones para la exportación, las estatizaciones y el control de cambios, fueron solo algunas de las medidas que articuló el kirchnerismo entre 2003 y 2015 y que dinamitaron la matriz energética del país. 

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