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Economía

Fracasa el modelo europeo: El Euro cotizó por debajo del dólar por primera vez en 20 años, y se devaluó un 40% desde 2008

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La moneda europea enfrenta una histórica devaluación frente al dólar, arrastrando así un proceso de deterioro que ya cumple 20 años. La Unión Europea pierde su superávit comercial y el rendimiento de las tasas de interés es poco atractivo para la inversión.

La moneda de la Unión Europea aceleró el ritmo de su devaluación en los últimos 12 meses, y por primera vez desde diciembre de 2002 la paridad euro-dólar se situó en favor de esta última divisa, aunque por un período breve.

Las condiciones macroeconómicas e internacionales actuales fueron un factor que aceleró la pérdida de poder adquisitivo relativo del euro, pero su devaluación frente al dólar arrastra un largo camino: el euro se devaluó hasta un 40% frente al dólar desde el año 2008.

El declive de la moneda europea acontece al mismo tiempo en que la economía real se encuentra prácticamente estancada, y con perspectivas adversas en vista al futuro. El llamado “modelo europeo” da indicios de estancamiento.

La demanda internacional de euros cayó fuertemente en relación a la demanda internacional del dólar, provocando así la devaluación relativa. Por primera vez desde 2008 la Eurozona perdió su superávit comercial, un hecho explicado principalmente por el dramático déficit energético.

Las políticas ecologistas extremistas condenaron a Europa a desarrollar una fuerte dependencia del suministro de combustible proveniente de Rusia. El resultado es la frustración de la llamada “transición verde”, y la vuelta desesperada a otras fuentes de energía.

El encarecimiento excesivo de las importaciones de energía produjo, a su vez, una merma importante en la competitividad europea frente al mundo. Esto significó otro shock comercial, esta vez disminuyendo las exportaciones no energéticas y profundizando aún más el déficit.

Otro factor importante para explicar la devaluación relativa del Euro es la falta de reacción del Banco Central Europeo ante el estallido inflacionario. Mientras que en Estados Unidos la Reserva Federal decidió aumentar las tasas de interés de corto plazo al 1,5%, el BCE no hizo absolutamente nada y categóricamente decidió mantener las tasas de política monetaria en 0%.

A diferencia de la política monetaria en Estados Unidos, en la UE las autoridades aún persisten en la tesitura de una “inflación transitoria” y mantienen su firmeza en no tomar ninguna medida correctiva.

La presidente del BCE, Christine Lagarde, no fue capaz de explicar cómo se corregirá el exceso de liquidez manifestado en la hoja de balance del Banco Central. El diferencial de tasas de interés a corto plazo, en una clara ventaja a favor del dólar, marca otro duro golpe para la moneda europea.

Una gran razón para rechazar el aumento de las tasas de interés está íntimamente ligada al modelo de “Estado de bienestar” europeo: la deuda pública de los países europeos es holgadamente superior, en términos relativos, a la que debe afrontar Estados Unidos.

Un mayor aumento de la tasa de política monetaria podría precipitar un crack crediticio para la mayor parte de los países de la eurozona, que deben endeudarse sistemáticamente para cubrir las crecientes demandas de un sector público elefantiásico. 

Economía

El Ministerio de Economía absorberá el control de los fondos fiduciarios: Se anunció la eliminación de hasta 9 cajas política

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El Ministro Caputo tendrá en control de estos fideicomisos para implementar una reorganización general de los mismos, apuntando directamente contra los privilegios de la política. Estas determinaciones avanzan en línea con el ordenamiento de las finanzas públicas y las conversaciones con el FMI.

El Presidente de la Nación Javier Milei firmará prontamente una resolución para poner a la suma de los todos fondos fiduciarios nacionales bajo la dependencia directa del Ministerio de Economía, liderado por Luis Caputo.

Con las nuevas atribuciones anunciadas, el Ministro de Economía adquiere un poder que no se veía desde la administración de Domingo Cavallo entre 1991 y 1996. Este Ministerio recupera finalmente el poder de decisión que necesita para ejecutar las reformas estructurales que necesita el país.

Se trata de un paso fundamental para poder implementar un programa de racionalización sobre los mismos, ponderando costos y beneficios de cada una de las partidas alcanzadas, y trazando un verdadero orden de prioridades.

Se apunta a reducir drásticamente todos aquellos recursos que se destinen a privilegios de la política, o sectores discrecionalmente beneficiados en desmedro del grueso de la sociedad.

A partir de estas medidas, la masa de recursos que operan bajo la figura de los fondos fiduciarios dejará de escapar a la vista del Congreso, una maniobra usual que implementó la mayoría de los Gobiernos anteriores.

El vocero presidencial Manuel Adorni confirmó públicamente que serán eliminados hasta 9 fondos fiduciarios con gastos millonarios. Esta determinación acompaña al ajuste fiscal que se está ejecutando a nivel nacional, ya que significa un ahorro total equivalente a los US$ 2.000 millones por año (aproximadamente un 0,5% del PBI). Nuevamente, la aplicación de estos recursos no fue debidamente tratada por el Congreso, sino que se mantuvieron al margen de la voz y el voto de la sociedad. 

Los primeros datos fiscales de Argentina, correspondientes al mes de enero, registraron un superávit primario de por lo menos $ 2.010.746 millones de pesos, y aún contabilizando la carga de intereses se logró un resultado financiero superavitario de hasta $ 518.408 millones

Si estas cifras son ajustadas por el paso de la inflación, se llega a la conclusión de que enero de 2024 obtuvo el superávit financiero más importante desde 2011, superó a cualquier otro mes de enero desde entonces. Se espera otro resultado potencialmente para el cierre de febrero, consolidando así la reducción del déficit acumulado de los últimos 12 meses.

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Economía

La cotización del Bitcoin rompió el techo de los US$ 60.000 dólares y acumuló un alza del 42% en los últimos 30 días

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La criptomoneda más famosa del mercado volvió a sorprender con fuertes subas desde finales del mes de enero. Solamente en el último año acumuló un incremento de casi el 160% en dólares, principalmente explicado por las subas de febrero.

El Bitcoin registró un nuevo e histórico repunte que comenzó en la última semana del mes de enero, y se profundizó notoriamente a lo largo de febrero. La criptomoneda más popular del mundo rozó la barrera de los US$ 63.000 por unidad en el día jueves, anotando así una variación diaria positiva de casi el 0,3% frente a la jornada anterior.

Son los valores más elevados registrados desde noviembre de 2021, cuando la criptomoneda había alcanzado sus últimos récords. Llegó a un piso en torno a los US$ 16.800 dólares entre noviembre y diciembre de 2022, y desde ese momento desencadenó un nuevo ciclo alcista que perdura hasta el día la fecha.

Solamente en los últimos 5 días la cotización en dólares del Bitcoin se incrementó en un 18,6%, y hasta un 42,4% en el último mes. Con estos movimientos, la criptomoneda demostró un gran costo de oportunidad para todos los tenedores de dólares (y más aún considerando que la divisa cayó en la mayoría de los mercados alternativos con respecto al peso).

En los últimos 6 meses la cotización del Bitcoin se incrementó más de un 137% frente al dólar (partiendo de un piso de US$ 25.811 en el 1° de septiembre de 2023), y casi un 160% con respecto al 1° de marzo del año pasado.

El Bitcoin demoró casi 3 años en volver a alcanzar sus máximos históricos, y a partir de la presente recuperación podría volver a superarse a sí mismo, como lo hizo sistemáticamente desde su lanzamiento al mercado.

También se registraron subas semanales muy importantes sobre el Dogecoin (50%), Solana (23%), ETH (13%) y Tether (10%)

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Economía

La desregulación alivia el bolsillo: El Gobierno de Milei eliminó miles de restricciones para productos textiles y calzado

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Se eliminan las cláusulas que obligaban a las empresas a transitar por trámites completamente innecesarios y arbitrarios, cuyo único propósito era encarecer tanto las importaciones como los productos nacionales, en detrimento del bolsillo del consumidor.

El Gobierno sigue profundizando el proceso de desregulación para favorecer la competencia, y de esta manera hacer rendir mejor el bolsillo de la gente. La Secretaría de Comercio confirmó oficialmente la eliminación de la “Declaración Jurada de Composición de Producto (DJCP) ”, una decisión que beneficiará a millones de consumidores argentinos.

Esta regulación exigía a los fabricantes nacionales de productos textiles, así como también a los importadores de estos bienes, la presentación de información sobre la composición porcentual y el material de sus productos (cosas que ya estaban perfectamente detalladas en la etiqueta de los mismos y era redundante).

Se estima que solamente con esta regulación absurda, la industria textil absorbió costos equivalentes a los US$ 5 millones cada año, y alrededor de 1 millón de trámites registrados solamente en 2023. También se encarecieron artificialmente los precios de los productos importados.

En última instancia, todos estos costos fueron trasladados a los consumidores finales, que sufrieron una debacle inflacionaria sobre la indumentaria en mucha mayor medida que en cualquier otro rubro relevado en el IPC.

Los requisitos de información no servían para informar a los consumidores (nuevamente, era información que ya aparecía en la etiqueta de los productos), y tampoco para el Estado a los fines de poder recaudar o clasificar los productos en cuestión por razones de nomenclatura comercial. Se trataba de una regulación abiertamente absurda y carente de toda utilidad.

La resolución N° 49/2024 firmada por el secretario de Comercio, Pablo Lavigne, deja sin efecto las regulaciones normadas por las resoluciones N° 26/96, 850/96 y 404/16. Se verán abaratados los costos sobre una amplia gama de productos, entre los cuales se encuentran los insumos textiles (hilados y tejidos), las confecciones, y finalmente los insumos para la industria del calzado.

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