Según la cartera, la disposición representa un paso decisivo en la recomposición del sistema educativo de la Defensa Nacional, y apunta a establecer un esquema de actualización más justo y sostenible en el tiempo. La medida busca poner fin a un problema de larga data que se repetía año tras año y que, según remarcaron las autoridades, “hasta ahora ninguna gestión anterior había encarado con seriedad”.
Durante los 16 años de gobiernos kirchneristas, el régimen docente de la Defensa Nacional “jamás recibió una respuesta integral”, lo que provocó que los salarios quedaran “atados a un esquema pensado para el personal civil de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, regulado por un índice obsoleto y anacrónico”, en un contexto económico signado por “una inflación constante”.













