El CEO de ArcelorMittal Acindar, Federico Amos, celebró la decisión como un paso histórico: “El Parque Eólico Olavarría marca un hito en nuestro camino hacia la descarbonización. Nos permitirá abastecer con energía renovable más del 65% de nuestras operaciones en Argentina, reduciendo nuestra huella de carbono y reafirmando nuestro compromiso con la sustentabilidad”.
Por su parte, el CEO de PCR, Martín Federico Brandi, subrayó el rol de la obra en la transformación del país: “Este proyecto fortalece nuestro compromiso con la transición energética del país para constituir una matriz eléctrica más confiable, limpia y competitiva, en línea con el crecimiento de la economía”.
El RIGI, diseñado por el gobierno de Milei para garantizar estabilidad jurídica, fiscal, aduanera y cambiaria por 30 años, ya logró captar el interés de más de 20 proyectos que acumulan compromisos de inversión por encima de US$ 33.600 millones. Entre los sectores beneficiados se destacan minería, oil & gas, energías renovables e industria, con fuerte presencia en al menos diez provincias.
En su debut, el régimen atrajo inversiones en Vaca Muerta y en proyectos mineros de magnitud, como El Pachón y Agua Rica (Glencore), por más de US$ 13.300 millones, tras la eliminación de retenciones al mineral. Ahora, el Parque Eólico Olavarría se posiciona como una de las mayores apuestas industriales en la provincia de Buenos Aires y un emblema del giro hacia una Argentina más productiva y moderna.
Con más de cien años de experiencia en petróleo, gas, energías renovables y cemento, PCR suma así otro hito a su historia. Junto a ArcelorMittal Acindar, líder en la producción de aceros largos desde hace más de 80 años, la alianza empresarial se erige como símbolo del cambio estructural que promueve el nuevo gobierno.