El Gobierno nacional avanzó con una actualización clave en la normativa de calidad de los combustibles, permitiendo que las empresas puedan incorporar de manera voluntaria hasta un 15% de bioetanol en las naftas. La medida busca introducir mayor flexibilidad en el mercado y amortiguar el impacto de las variaciones del precio internacional del petróleo en los surtidores.
Según informó la Secretaría de Energía, la modificación no implica un cambio en los cortes obligatorios vigentes, sino que otorga a las compañías mayor margen de decisión sobre la composición de sus combustibles. En ese sentido, se trata de una política alineada con el enfoque de desregulación y menor intervención estatal que impulsa la administración de Javier Milei.












