El Sector Público Nacional (SPN) registró en septiembre un superávit financiero de $309.623 millones, según informó el Ministerio de Economía. Se trata del noveno mes consecutivo con resultado positivo, un logro que consolida la política de equilibrio fiscal impulsada por el presidente Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo.
El resultado primario, antes del pago de intereses de deuda, alcanzó los $696.965 millones, mientras que los intereses abonados sumaron $387.342 millones, dejando un saldo financiero favorable. Con estos números, el SPN acumuló hasta septiembre un superávit primario equivalente al 1,3% del PBIy un superávit financiero del 0,4%, cifras que ratifican el compromiso del Gobierno con el llamado “ancla fiscal”.
Javier Milei, presidente de los argentinos.
Los ingresos totales del sector público ascendieron a $11,6 billones, un incremento del 29,9% interanual, impulsado por la recuperación económica y la mejora en la recaudación real. En tanto, el gasto total se ubicó en $10,9 billones, un 31,8% más que en el mismo mes de 2024, manteniendo una estructura de erogaciones prudente en un contexto de ajuste ordenado.
En el desglose, las transferencias al sector privado sumaron $2,5 billones, mientras que las del sector público alcanzaron los $610 mil millones, mostrando un control más estricto sobre los envíos discrecionales.
Desde el Palacio de Hacienda, Luis Caputo celebró el resultado y apuntó contra los sectores que buscan debilitar la estrategia fiscal del Ejecutivo: “Frente a los intentos del arco político por romper el equilibrio fiscal, el Gobierno seguirá garantizando el orden en las cuentas públicas, porque es condición necesaria para mejorar la calidad de vida de los argentinos”.
Milei y Caputo.
El ministro recordó además que, desde el inicio de la gestión de Milei, el orden fiscal ha permitido bajar la inflación, reducir la presión tributaria y bajar impuestos por el equivalente a 2,5% del PBI, al mismo tiempo que se observa un fuerte crecimiento del crédito hacia las familias y las empresas.
Con nueve meses consecutivos de superávit, el Gobierno ratifica que la disciplina fiscal es el eje central de su programa económico. Lejos del descontrol heredado, Milei y Caputo consolidan un rumbo de responsabilidad y austeridad que comienza a traducirse en estabilidad, recuperación del crédito y señales de confianza hacia el futuro.