El Gobierno de Javier Milei anunció la aprobación del ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) del proyecto de cobre Vicuña, ubicado en la provincia de San Juan.
La iniciativa, desarrollada por las compañías BHP y Lundin, es el mayor proyecto minero de la historia de Argentina y se posiciona como uno de los cinco desarrollos de cobre más relevantes a nivel global.
A través de su cuenta oficial en X, el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, informó: “El Comité Evaluador aprobó hoy el ingreso al RIGI del proyecto de cobre Vicuña, en San Juan, desarrollado por BHP y Lundin”.
El mensaje de Luis Caputo.
En ese sentido, detalló la magnitud de la inversión prevista: “Con una inversión inicial de USD 9.700 millones —que podría alcanzar los USD 18.000 millones según estimaciones de las compañías— se trata del mayor proyecto minero de nuestra historia y uno de los cinco proyectos de cobre más grandes del mundo”.
El proyecto contempla un fuerte impacto en la economía real, tanto en generación de divisas como en empleo. Según precisó el ministro, “este proyecto generará exportaciones por más de USD 2.600 millones al año y más de 30.000 empleos directos e indirectos”.
Finalmente, Caputo sintetizó el alcance de la iniciativa al afirmar: “Más inversión productiva, más trabajo y más crecimiento para los argentinos”.
El presidente Javier Milei.
El éxito del RIGI de Milei
El anuncio se enmarca dentro del esquema del RIGI impulsado por el Gobierno de Milei, orientado a promover inversiones de gran escala mediante incentivos fiscales.
De acuerdo con los datos oficiales, el régimen ya acumula inversiones por USD 29.892 millones, con una proyección de generación de 52.495 empleos directos e indirectos.
Asimismo, se encuentran en evaluación proyectos que representan USD 111.037 millones adicionales en inversiones potenciales, con un impacto estimado de 142.585 puestos de trabajo entre directos e indirectos.
La incorporación del proyecto Vicuña refuerza el rol del sector minero dentro de la estrategia de expansión productiva, en un contexto de creciente demanda global de cobre y otros recursos vinculados a la transición energética.
Con este avance, el Gobierno apunta a consolidar un flujo sostenido de inversiones, divisas, incrementar las exportaciones y fortalecer la generación de empleo formal en distintas regiones del país.