El Reino Unido solicitó a Chipre la extradición de un ciudadano con doble nacionalidad británica y azerbaiyana acusado de realizar labores de espionaje contra una base militar británica en la isla mediterránea y de transmitir información al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC). El caso representa una nueva señal de preocupación en Londres por las actividades de inteligencia vinculadas al régimen iraní y sus organismos de seguridad.
El sospechoso fue identificado como Rashad Sultanov, de 44 años y residente en Islington, al norte de Londres. Actualmente permanece detenido por las autoridades chipriotas mientras avanzan los procedimientos para determinar su eventual extradición al Reino Unido, informó la Policía Metropolitana de Londres.
La investigación se centra en una serie de incidentes ocurridos entre el 11 de mayo y el 22 de junio del año pasado en torno a la base de la RAF Akrotiri, una instalación militar británica ubicada en Chipre. Según Scotland Yard, se trata de la primera investigación realizada en el extranjero bajo la Ley de Seguridad Nacional británica y dirigida por agentes anti-terroristas.














