El Gobierno nacional oficializó la derogación de 973 normas que regulaban los distintos procesos de la industria vitivinícola. La medida busca agilizar la producción, comercialización y exportación de vinos y derivados, reduciendo significativamente la burocracia estatal.
La decisión fue formalizada a través de la Resolución 37/2025 del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), presidido por Carlos Tizio, y publicada en el Boletín Oficial. El nuevo digesto normativo unifica las disposiciones vigentes y regirá en todo el territorio nacional.

El régimen alcanza a productores de uvas, bodegas, fábricas de mosto, plantas fraccionadoras, comercializadores, exportadores, importadores y laboratorios enológicos. Con esta reforma, se eliminan regulaciones que databan incluso de 1981, simplificando procedimientos que durante décadas entorpecieron el desarrollo del sector.
Transparencia y trazabilidad
Desde el INV explicaron que el nuevo esquema busca garantizar la transparencia y trazabilidad en cada etapa de la cadena, desde la producción hasta la exportación. El objetivo, afirmaron, es reforzar el rol del organismo como autoridad de aplicación y fiscalización, sin obstaculizar la actividad privada.
El Ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, celebró la medida a través de la red social X. “La Resolución deroga 973 normas (sí, 973!) y redefine completamente el rol del organismo”, destacó.









