El Gobierno argentino trabaja en una reforma tributaria estructural que busca simplificar el esquema impositivo, eliminar impuestos con baja incidencia en la recaudación y fomentar la competitividad económica.
Según el presidente Javier Milei, esta iniciativa es parte de las medidas que su administración implementará para reducir gradualmente la presión fiscal mientras la economía siga creciendo.
Una reforma basada en prioridades y simplificación
El Ministerio de Economía confirmó que el proyecto se centra en reducir en un 90% la cantidad de impuestos nacionales, priorizando la eliminación de tributos con escasa contribución a la recaudación total.
Sin embargo, los cinco principales impuestos continuarán siendo el pilar del sistema tributario, ya que representan el 87% de la presión fiscal total, según un estudio de Idesa.
Distribución de los cinco principales impuestos:











