La inversión real en Argentina registró un notable crecimiento del 11,3% interanual en septiembre, alcanzando un equivalente de 7.929 millones de dólares, según el último informe de la Inversión Bruta Interna Mensual (IBIM) elaborado por OJF.
Este avance refleja el éxito de un programa económico favorable para la inversión, impulsado por las políticas implementadas por el Gobierno de Javier Milei, que buscaron dar seguridad jurídica y mejorar la estabilidad macroeconómica.
El detalle de los datos revela que la mayor contribución provino del sector de maquinaria y equipos, que durante septiembre registró un crecimiento del 22,1%. Este resultado marca un avance sostenido en lo que va del año, con un incremento acumulado del 40,4% en los primeros nueve meses de 2025.
Los datos de OJF.
La inversión en maquinaria importada se destacó con un aumento del 40,6%, mientras que la inversión en maquinaria nacional mostró una leve caída del 0,1%. Este comportamiento indica que los empresarios argentinos están confiando en fortalecer su capacidad productiva, particularmente a través de equipos de última generación que pueden incrementar la eficiencia industrial y tecnológica del país.
Por otro lado, el sector de construcción presentó una ligera contracción del 0,6% en septiembre, acumulando un crecimiento del 3,2% en lo que va del año. Pese a esta leve disminución mensual, la inversión general mantiene cifras positivas y que la dinámica del sector construcción podría recuperar impulso con la continuidad de políticas que fomenten la estabilidad y la confianza de los inversores.
Javier Milei, presidente de Argentina.
El informe de OJF subraya que, si bien la inversión todavía depende en gran medida de importaciones de maquinaria, el contexto actual refleja una nueva etapa de orden y previsibilidad económica que el Gobierno de Milei ha promovido. La expectativa sobre la evolución del dólar y la estabilidad cambiaria se consolidan como factores determinantes para la toma de decisiones de inversión, y la actual política económica busca precisamente reducir estas incertidumbres.
En este marco, en un escenario de calma cambiaria y un gobierno comprometido con la disciplina fiscal, como es el caso actual, se puede generar un efecto multiplicador sobre la inversión, incentivando la modernización de la infraestructura productiva, el desarrollo industrial y la creación de empleo. La combinación de políticas pro-inversión y mayor previsibilidad económica está sentando las bases para que Argentina pueda consolidar un crecimiento sostenido de largo plazo.