El Gobierno de Javier Milei logró encaminar a la economía argentina hacia la recuperación, evitando una crisis económica aún más grave de la que dejó el kirchnerismo.
La administración anterior, mediante el llamado "Massazo", no solo sumió al país en una profunda recesión, sino que también lo dejó al borde de una hiperinflación que hubiera causado un daño irreversible a la población y a la economía.
La diferencia clave entre ambas gestiones económicas en la corrección de los profundos desequilibrios macroeconómicos que el gobierno kirchnerista de Alberto Fernández no solo que dejó sin resolver, sino que los empeoró. Todo esto sumado a una economía hundida durante el último año de la gestión K, con una inflación descontrolada y el PBI en caída libre.












