Gracias a Milei, la deuda pública de Argentina cayó al 48% del PBI en 2025
Javier Milei y Luis Caputo.
porRedacción
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Según la consultora Deloitte, ya es más baja que la de países como Brasil, Mexico o Uruguay.
Gracias al exitoso plan económico del Gobierno de Javier Milei, la deuda pública argentina registró una fuerte reducción a lo largo de 2025 y cerró el año en niveles significativamente más bajos que los de varios países de la región, como Brasil, México y Uruguay, según estimaciones de la consultora Deloitte.
De acuerdo con el informe, la relación entre la deuda pública y el Producto Bruto Interno (PBI) descendió hasta el 48%, consolidando una tendencia de caída iniciada tras el giro en la política fiscal del país realizado por la administración libertaria.
El informe señala que este resultado se explica principalmente por el ajuste del gasto público en términos reales, que permitió al Estado nacional alcanzar dos superávits fiscales consecutivos, un hecho que no se registraba desde hacía más de 15 años.
Deuda pública sobre PBI.
La mejora en las cuentas públicas tuvo un impacto directo sobre los indicadores financieros del país y se reflejó en una marcada baja del riesgo país, que cayó a niveles cercanos a los 500 puntos básicos, cuando a fines de 2023 superaba los 2.500 puntos.
La reducción del endeudamiento y el regreso al superávit fiscal comenzaron a modificar la percepción de Argentina en los mercados internacionales. En ese contexto, Juan Gómez Bada, director del fondo Advantage Fund, explicó que la evolución de la relación deuda/PBI fue un factor determinante para que la firma decidiera invertir en deuda soberana argentina. Según indicó, un crecimiento económico estimado en torno al 5% anual, combinado con saldos fiscales positivos, mejora la sostenibilidad del endeudamiento público.
Las estimaciones de Deloitte muestran una corrección acelerada de los niveles de deuda en un período relativamente corto. De acuerdo con los cálculos de la consultora, la deuda pública superaba el 130% del PBI en 2023, durante el último año de gobierno kirchnerista, se redujo a la zona del 80% en 2024 y habría cerrado 2025 en torno al 48%, una evolución que marca un cambio significativo respecto de la dinámica observada en la última década.
Javier Milei y Luis Caputo.
En un análisis más amplio sobre la economía argentina, economistas de Deloitte señalaron que el país atravesó durante años ciclos recurrentes de desequilibrios fiscales y monetarios, alta inflación y fuerte volatilidad. Sin embargo, remarcaron que los datos más recientes sugieren un cambio estructural, apoyado en tres pilares: la consolidación fiscal, la expansión de sectores estratégicos y un nuevo marco regulatorio.
En materia fiscal, el informe destacó que Argentina logró en 2024 un superávit primario y financiero, el primero desde 2006, lo que contribuyó a estabilizar expectativas y reducir la dependencia del financiamiento externo. El equilibrio alcanzado en 2024 y 2025 permitió disminuir la necesidad de nuevo endeudamiento y consolidó la tendencia descendente de la deuda pública.
De cara a 2026, el Gobierno de Milei proyecta un superávit primario del 1,5% del PBI, con cuentas consolidadas equilibradas. Según Deloitte, si el crecimiento económico se mantiene y mejora el acceso al crédito internacional para refinanciar vencimientos, los actuales niveles de deuda no representarían un riesgo significativo.