Por primera vez en la historia, China aprobó la compra de harina de soja procesada en Argentina.
Se trata de un hito comercial y diplomático que posiciona al país como nuevo proveedor de uno de los mercados más grandes y exigentes del mundo, tras más de 20 años de negociaciones bilaterales.
Primer envío aprobado tras un largo proceso de auditorías
La exportación fue posible gracias a la firma de un protocolo fitosanitario bilateral que establece los requisitos de trazabilidad, inocuidad y calidad exigidos por el gobierno chino. El primer embarque, en condición de prueba, fue realizado por una aceitera del Gran Rosario hacia una empresa importadora de China.












