En los últimos 10 años, se ha observado que aproximadamente la mitad de la molienda anual se realiza durante el primer semestre del año en Argentina, Brasil y Estados Unidos. Estos dos últimos países han mostrado una tendencia de crecimiento sostenido y relativamente estable a lo largo del período analizado. En contraste, Argentina ha presentado una mayor variabilidad en la última década.
Durante el primer semestre de 2024, el informe de la Bolsa rosarina detalló que Brasil experimentó una disminución en la molienda de soja, lo que se desvía de la tendencia creciente de los años anteriores. Esta caída se atribuye a una combinación de factores coyunturales que han afectado al sector, incluyendo márgenes menos favorables debido al aumento de los costos operativos y los aumentos de impuestos implementados a principios de año, que han presionado los márgenes de rentabilidad de las plantas procesadoras. Además, el sector ha enfrentado las consecuencias de la histórica inundación en el estado de Rio Grande do Sul, una región clave en la producción de soja.
En términos generales, Estados Unidos y Brasil superan significativamente a Argentina en cuanto a volumen total de molienda de soja. Sin embargo, esta diferencia no se traduce directamente en una mayor presencia en el mercado internacional de exportación. Esto se debe a los patrones de consumo interno de cada país, ya que tanto Estados Unidos como Brasil destinan una parte considerable de su producción al mercado doméstico.