El giro económico que prometió Javier Milei se materializa con datos concretos. En mayo, la inflación registrada fue del 1,5%, el índice más bajo en cuatro años, según informó el INDEC. El número no solo superó las expectativas de las consultoras privadas, que preveían una cifra algo superior, sino que también consolidó el camino de desinflación que el Gobierno viene recorriendo con determinación desde el inicio de su gestión.
La cifra de mayo representa el avance mensual más bajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC) desde mayo de 2020. Para los analistas, la explicación va más allá de la estacionalidad: se trata de una combinación de política económica consistente, disciplina fiscal y un control sólido de la emisión monetaria.

“La desaceleración de la inflación no es casualidad”, sentenció Eugenio Marí, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso. Y justificó: “Responde a dos cuestiones fundamentales: la reducción del gasto público para terminar con el déficit fiscal y la recomposición del balance del Banco Central”. En la misma línea, Marí celebró que el BCRA ya no actúa como financista del fisco, sino que se enfoca en dar a los argentinos una moneda estable.
Desde C&T Consultores, su director Camilo Tiscornia destacó que los productos estacionales bajaron 2,7%, una caída explicada principalmente por frutas y verduras. Este fenómeno ayudó a que la inflación núcleo (sin estacionales ni regulados) fuese de 2,2%, un punto menos que en abril y también la más baja desde 2020.

Tiscornia adjudicó el éxito a una triple combinación: una macroeconomía coherente con el objetivo de desinflación, la baja del precio de los combustibles, y la corrección de aumentos anteriores en alimentos frescos, además del impacto del Hot Sale en el consumo. Sin embargo, advirtió que junio podría mostrar una leve suba: “Los datos parciales de nuestro relevamiento para la región GBA sugieren que la inflación de este mes será mayor que la de mayo”.
Por su parte, Antonio Aracre, también celebró la noticia: “Era previsible. El ancla fiscal, la no emisión y la flotación libre del dólar a un nivel casi crucero de $1.200 permitían inferir que el plan económico es muy sólido”. Y anticipó: “El lunes, precios mayoristas podrían dar por primera vez una cifra que empieza con cero, 0,9 tal vez. Es un símbolo y un logro muy importante para el Gobierno y en tiempo récord”.

La consultora LCG también subrayó el papel clave del rubro Alimentos y Bebidas, que pasó de aumentos del 5,9% en marzo, al 2,9% en abril y tan solo 0,5% en mayo. Señalaron caídas nominales de -1,7% en frutas y -9,8% en verduras en GBA. Este rubro explicó 0,7 puntos porcentuales de la moderación del índice general.








